La idea detrás del tablero
Montelana: negocios que empiezan alrededor de una mesa
Montelana nació como un prototipo físico de juego de mesa. Su versión web conserva dos recorridos: uno para descubrir locales y otro para recibir ingresos, encontrar oportunidades y afrontar imprevistos.
Una pantalla para reunirse
El tablero rectangular muestra calles, superficies, precios y los negocios de cada participante. Puedes compartir los controles en una computadora o proyectar el tablero y usar los celulares como controles mediante un QR. También pueden participar personas desde otros lugares con conexión a internet. No hace falta registrarse: cada jugador utiliza una sesión de navegador.
Tu manera de construir un negocio
¿Comprar el inmueble o empezar rentando? ¿Abrir otra sucursal o mejorar la primera? Esas decisiones dan forma a cada partida. Los negocios del mismo giro pueden convertirse en una franquicia con nombre propio, mientras los dados introducen cambios de fortuna y encuentros entre jugadores.
Hay 20 giros para emprender, 50 cartas de Suerte y 50 de Gasto. El inmueble y el negocio se negocian por separado: comprar un local ocupado conserva a quien trabaja en él, sus mejoras y su contrato de renta.
Una mesa que puedes retomar
El anfitrión puede guardar hasta diez mesas con su correo, confirmar cada guardado y recuperarlas después sin contraseña. Al recuperar una copia, comparte con cada participante su enlace personal para volver a controlar el mismo jugador. Guardar por correo es opcional; puedes jugar con una sesión del navegador sin proporcionar un correo.
El juego está disponible en español, inglés, alemán, francés e italiano. Esta primera versión sigue evolucionando a partir de las partidas y las pruebas de sus reglas.
Todo ocurre dentro del juego
Los saldos, las propiedades y las inversiones son ficticios. La bolsa utiliza nombres de empresas reales con precios simulados y no tiene relación con sus cotizaciones actuales. Montelana es entretenimiento: no ofrece inversiones, apuestas ni premios en dinero real.